Desde mi montaña

Llevo sesenta y tres años viviendo en este planeta y hay muchas cosas que todavía no he alcanzado a entender.

Hoy he subido a la montaña del Mongrós, es un alto que domina el pueblo donde vivo, y os puedo asegurar que desde arriba la vida y el mundo se ven desde un punto de vista muy diferente que el que se tiene desde la calle.

Hay una piedra en el alto, desde la cual se observa el pueblo y también la ciudad de Vilanova y Sitges y al fondo ese maravilloso mar que es el mediterráneo, si me doy la vuelta en la piedra observo toda la ladera del Garraf con sus urbanizaciones y al fondo Vilafranca de Penedés, un cuadro inigualable que no se podría ver desde ningún museo de pago y aquí es gratis.

Pero lo que más me impacta es el ir y venir de las gentes, desde aquí se observa la autopista cargada de vehículos que van buscando ese merecido descanso de verano pero que en la mayoría de ocasiones habría que quitar la palabra descanso, porque se suele tener más actividad que nunca, coches cargados hasta los topes de cosas de casa a las que parece no querer renunciar ni siquiera en ese tiempo de “descanso”.

highway-546153_640

En ningún momento estoy diciendo que esté en contra del periodo vacacional, pero doy mi opinión desde mi perspectiva que en muchas ocasiones no son vacaciones, porque elegimos mal el concepto, sino que entramos en otra dinámica que nos lleva en muchos momentos a pensar en “que bien que ya se acaban las vacaciones”.

Si se goza de una segunda residencia de verano, por regla general hay que limpiar la casa y adecuarla para poder pasar allí el mes de “vacaciones”, comprar la comida, y todas las cosas necesarias, eso para pasar un día tres horas en la paya o en el jardín tomando una cerveza.

Si vas de hotel, te ahorras mucho trabajo aunque sea a cambio de moneda de curso legal y mucha moneda por que la hostelería, normal, aprovecha los días punta para poder pasar el año.

Y que conste que como ya he dicho, no estoy en contra de que se hagan éstas cosas simplemente desde aquí arriba se observa que todo se mantiene durante todo el año en su lugar, lo único que cambia el escenario somos las personas, que se puede disfrutar siempre, es como un regalo el vivir en un sitio tan hermoso como éste.

Toda esta perspectiva desde este lugar privilegiado me enseña que la visión de las cosas están dirigidas según nuestra edad y nuestra experiencia, cuando se es joven ese periodo se convierte en un mundo extraordinario en el que no se regatean esfuerzos y todos son metas que alcanzar, sin embargo después de lo vivido le das la razón al rey Salomón, que dijo entre otras cosas que “todo esto es vanidad y un correr tras el viento…”.

woman-1209866_640

Significa esto que no hay que hacer vacaciones ¡NO!.

Pero si que es importante verlo desde una óptica razonable, por ejemplo desde una montaña, sentado y reflexionando.

Anuncios

24 comentarios en “Desde mi montaña

  1. Pues sí, comparto lo que dices. Cuantas veces al volver de las vacaciones hemos repetido “hogar dulce hogar”. Para mí las verdaderas vacaciones consistirian en tener libertad para poder quedarme embobada bajo la sombra de un árbol durante horas, o jugando a las pinturas con mis hijos sin importar que se ensucien o me pinten las paredes.

    Me gusta

  2. Que bonito seria sentarte en una piedra a ver la vida desde otro ángulo. Que el solo ilumine la mirada y el viento acaricie la mejilla. Escuchar la nada y sentir que eres libre.
    Una paz inmensa inunda todo tu ser y sientes como tu cuerpo se va relajando.
    Un beso

    Me gusta

  3. Me encantó tu escrito. Totalmente de acuerdo.
    Vivo en un pueblo de Mallorca de unos 3000 habitantes. No es turístico, o no mucho, pero la playa más cercana está a pocos minutos en coche. Así que durante el verano el tráfico aumenta, sobretodo a finales de agosto, que son las fiestas locales. Y ves a la gente que va deprisa y corriendo, ya sea en coche o caminando. En fin. El verano tiene estas cosas supongo.
    Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

  4. Identificado al 100%. Cuando dispongo de tiempo para vacaciones me desconecto totalmente, lo cual es mucho decir para alguien dedicado a la tecnología.
    Solo tomo una mochila con baggets, enlatados, uno que otro artículo personal, una carpa, una almohada y a las montañas!!! Un placer que muchos no comprenden.

    Le gusta a 1 persona

  5. Yo soy capaz de ir paseando por la misma calle que he recorrido veinte mil veces, ver la luna entre las nubes a las tantas y quedarme maravillado como si fuera la primera vez. Para mí hay una belleza incomparable en la naturaleza; no critico a los turistas, pero mi idea de belleza, sosiego y felicidad nada tiene que ver con playas atestadas o carreteras repletas. Cada uno con lo suyo, imagino.

    Le gusta a 1 persona

  6. Amigo, comparto ese sentimiento de soledad elegida.
    Yo también prefiero sumirme en la contemplación y el sosiego, junto con mis canes, y/o internándome en los bosques como alternativa al calor estival.
    Desde aquí (Costa Brava), también se ve el devenir de columnas de hormigas humanas que no parecen saber si van o vienen con tal de “disfrutar”.

    En cualquier caso, supongo que es también (la edad) lo que nos lleva a huir en beneficio propio.
    Un saludo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s