El sentido común ¿por qué es tan poco común?

“Pero… ¿qué le pasa? ¿Acaso no piensa?”, dice alguien. Meneando la cabeza perplejo, otro se aleja diciendo: “Si tuviera una pizca de sentido común, no habría hecho algo así”. ¿Ha oído alguna vez comentarios como estos? ¿Qué es, para empezar, el sentido común?

El sentido común se define como la “capacidad de una persona para decidir y actuar acertada y razonablemente”. Implica usar la capacidad de pensar. Mucha gente prefiere que sean los demás los que piensen, y dejan que los medios informativos, sus colegas o la opinión popular decidan por ellos.

El sentido común escasea tanto que un hombre observador dijo en cierta ocasión: “El sentido común [está] lejos en verdad de ser común”. ¿Cómo podemos adquirirlo? ¿Y cómo nos beneficia?

¿Cómo se adquiere? Aunque desarrollar buen juicio y sensatez lleva su tiempo, está a nuestro alcance. Examinemos tres factores que pueden ayudarnos a adquirir sentido común.

Aprender de la experiencia. Relacionando el sentido común con la experiencia en la vida, un poeta suizo dijo: “El buen sentido  se compone de experiencia y de previsión”. En efecto, “cualquiera que es inexperto pone fe en toda palabra, pero el sagaz considera sus pasos”. El sentido común puede desarrollarse mediante observación, educación y experiencia. Con el tiempo aprendemos a hacer mejor las cosas, pero para aprender de nuestros errores hace falta humildad. La actitud presumida, altiva y testaruda de la gente de estos  días no manifiesta sentido común.

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Escoger bien las compañías. Las amistades influyen para bien o para mal en nuestra capacidad de obrar con sabiduría y sentido común.  “El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal”, dijo Salomón. No tenemos por qué aceptar la mentalidad ni las ideas de quienes se pueden considerar “estúpidos”

¿Cómo nos beneficia? Desarrollar sentido común es muy provechoso, pues hace que la vida sea más deleitable y nos ahorra tiempo. Además, nos libra de la frustración que resulta de hacer las cosas sin pensar. Quienes carecen de buen juicio se complican la vida. Tales personas pueden trabajar y trabajar hasta el agotamiento, pero no logran prácticamente nada de verdadero valor.

El sentido común nos permite ir más allá de sencillamente seguir un conjunto de instrucciones y reglas detalladas.

Nos ayuda a cumplir con nuestras obligaciones. Ahora bien, el sentido común no es un sustituto del conocimiento. “El sabio escucha y absorbe más instrucción”. No solo eso: hay que aprender a analizar la información y sacar conclusiones acertadas, lo cual hace posible andar con sabiduría.

El sentido común va de la mano con la modestia. Aunque tal vez queramos atender muchas responsabilidades, tenemos que usar buen juicio y no ir más allá de nuestras fuerzas. Cuidar de nuestra salud como es debido contribuye a que vivamos más tiempo y a que sigamos activos. El sentido común nos ayudará a encontrar un equilibrio razonable que nos permita lograr lo necesario sin perder el gozo. No hay duda de ello: el sentido común reporta muchos beneficios.

“El jabón, el agua y el sentido común son los mejores desinfectantes.” de William Osler

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4 comentarios en “El sentido común ¿por qué es tan poco común?

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