Un puñado de descanso

“No he tenido tiempo. Estoy cansado”, respondió un niño de ocho años, cuando su profesora le pidió los deberes. Como este chico, con cara de sueño, muchos niños encaran largas y agotadoras jornadas de más de doce horas de clases y tareas escolares. ¿Por qué tantas horas?

Hay padres que apuntan a sus hijos a actividades extraescolares para tenerlos ocupados mientras ellos trabajan. Otros les imponen un programa riguroso para que destaquen en sus estudios y sean profesionales de éxito. En Corea del Sur, muchos de ellos envían a sus hijos adolescentes a escuelas intensivas, donde se les somete a horarios extenuantes que van en ocasiones desde las 7.30 de la mañana hasta pasada la medianoche durante siete días a la semana. Están obsesionados con que sus hijos accedan a las mejores universidades; es una guerra por ser el mejor.

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Los padres exigentes quieren lo mejor para sus hijos, pero les exigen un rendimiento enorme. Para alcanzar las expectativas de sus padres, los jóvenes se esfuerzan hasta el límite y acaban muy estresados. Y las observaciones indican que los chicos están sobrecargados, asegura Antonio Cano, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés. Según otra experta, el 40% de los españoles menores de 15 años soportan demasiada presión, lo cual puede pasarles factura, incluso llevarlos al suicidio. El periódico The New York Times informa de que en Corea del Sur, “el suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 10 a 19 años, superada solo por los accidentes de tráfico”.

Claro está, los alumnos deben esforzarse en sus estudios, y los padres deben ayudarlos en todo lo que puedan, pues esos años no volverán a repetirse. Ahora bien, “los niños no son adultos. No pueden soportar jornadas tan largas y extenuantes”, dice la pedagoga Irene Arrimadas. Conscientes de ello, los padres comprensivos se aseguran de que sus hijos tengan tiempo para descansar y participar en actividades familiares relajantes. El sabio rey Salomón subrayó la necesidad de ser equilibrados diciendo: “Mejor es un puñado de descanso que un puñado doble de duro trabajo y esforzarse tras el viento” 

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14 comentarios en “Un puñado de descanso

  1. Esa es la realidad!! y me parece una situacion muy triste que un nino desde muy temprana edad lo bombardeen con la idea de obligacion que tienen que sacar 10 en todo,y lo que no es de tu interes te es doblemente dificil aprenderlo porque lo haces mas por el esfuerzo de sacar una buena nota escolar que por interes personal,que pronto sera olvidada,y de que habra servido aprender algo que en realidad no has aprendido,solo ha sido tiempo perdido,cuando lo miras asi y te preguntas de que valio la nota? ,Todos tenemos mucho tiempo perdido.Si su hijo va mal en matematica y le gusta el tenis,mandalo a clases de tenis,hay mas probabilidades de que sea un profesional en ese deporte que matematico,buen post!!!

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    1. Yo creo que aprendemos cuando realmente nos gusta lo que nos estan enseñado, cuando saben hacernos despertar el interés por la materia… En época escolar odiaba la lectura, pues te obligan a leer un montón de libros a la vez. En cambio, hoy en día disfruto muchísimo con ella y es cuando realmente aprendo, porqué me preocupo en formarme en temas que realmente me interesan des de la calma, sin el agobio de tener que empollarme seis temas de historia para el examen de la semana que viene (que una vez hecho se te olvidan).

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