La confianza de los padres

Ánimo Venezuela

“Quisiera que mis padres me permitieran una mayor libertad de movimientos. No es que quiera irme a explorar el mundo; pero sí me gustaría, por ejemplo, poder visitar a mi tía sin que mi mamá piense que estoy planeando fugarme de casa.”—Sara, de 18 años.*

“Siempre les pregunto a mis padres por qué no confían en mí cuando quiero salir con un grupo de amigos, y su respuesta es: ‘Confiamos en ti, pero no confiamos en tus amigos’. Me enojo mucho cuando me dicen eso.”—Cristina, de 18 años.

LA CONFIANZA se asemeja mucho al dinero: es difícil de ganar, fácil de perder y parece que nunca es suficiente. Liliana, de 16 años, dice: “Mis padres me bombardean con preguntas siempre que quiero salir: ¿Adónde vas? ¿Con quién? ¿Qué vas a hacer? ¿A qué hora regresas?… Sé que son mis padres, pero me da mucha rabia que me interroguen de esa manera”.

¿Crees que tus padres podrían a veces confiar más en ti? En tal caso, ¿cómo puedes lograrlo? Comencemos por analizar por qué la confianza es un tema tan candente en las familias.

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Los dolores del crecimiento

La Biblia reconoce que “el hombre dejará a su padre y a su madre” (Génesis 2:24). Y estas palabras se aplican por igual a la mujer. Seas chico o chica, uno de los objetivos principales de la adolescencia es prepararte para la vida adulta, cuando estarás listo para abandonar el hogar paterno y tal vez formar tu propia familia.

Sin embargo, pasar a la adultez no es simplemente como atravesar una puerta cuando alcanzas cierta edad; es más como subir por una escalera, escalón por escalón, a lo largo de la adolescencia. Claro, la opinión de tus padres quizás sea muy diferente de la tuya en cuanto a en qué punto de la escalera te encuentras. “Tengo 20 años, y es siempre el mismo problema —comenta María, quien piensa que sus padres no confían en que ella sepa elegir bien sus amistades—. Mis padres creen que no tendría el valor para huir de una situación peligrosa. Les he dicho que ya lo he hecho, pero no sirve de nada.”

Como se ve por los comentarios de esta joven, el tema de la confianza puede constituir una fuente de gran tensión entre padres e hijos. ¿Pasa eso en tu familia? Si así es, ¿qué debes hacer para que tus padres tengan más confianza en ti? Y si la has perdido por culpa tuya, ¿cómo puedes reparar el daño?

Demuestra que eres confiable

El apóstol Pablo exhortó a los cristianos del siglo primero: “Sigan dando prueba de lo que ustedes mismos son” (2 Corintios 13:5). Aunque sus palabras no se dirigían a los adolescentes en particular, el principio también es aplicable a ellos. Por regla general, el grado de confianza que te tengan depende de si has demostrado o no ser responsable. No es que tengas que ser perfecto, pues todos cometemos errores (Eclesiastés 7:20). Pero ¿les has dado motivo a tus padres para desconfiar de ti?

Por ejemplo, Pablo escribió: “Deseamos comportarnos honradamente en todas las cosas” (Hebreos 13:18). Pregúntate: “¿Soy honrado con mis padres cuando les digo adónde voy o qué estoy haciendo?”. Escucha los comentarios de algunos jóvenes que precisaron un serio examen de conciencia.

Laura: “Le enviaba mensajes electrónicos a escondidas a un chico que me gustaba. Cuando se enteraron mis padres, me prohibieron que volviera a hacerlo. Se lo prometí, pero no cumplí. Así pasó un año. Yo le seguía mandando correos al chico, y mis padres me descubrían; les pedía perdón y prometía no volver a hacerlo, pero luego no cumplía mi palabra. Acabé perdiendo toda su confianza.”

¿Por qué perdió Laura la confianza de sus padres? ¿Pudo haber actuado de manera más responsable después que hablaron con ella la primera vez? ¿Cómo? 

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Beatriz: “Mis padres no me tenían ninguna confianza en asuntos de muchachos, y ahora veo por qué. Coqueteaba con dos de ellos que eran un par de años mayores que yo. Me pasaba las horas hablando con ellos por teléfono, y en las fiestas prácticamente no hablaba con nadie más. Mis padres me quitaron el teléfono por un mes y no me dejaban ir a los lugares donde pudiera encontrarlos.”

¿Por qué perdieron la confianza en Beatriz sus padres? ¿Qué crees que pudo haber hecho ella para remediar la situación?

Ana: “Cuando estaba en la escuela secundaria, una amiga y yo fuimos a una fiesta y nos llevamos a casa una cerveza cada una para bebérnoslas después, aunque sabíamos que a nuestros padres no les gustaría. A mi amiga la descubrió su madre, y luego me descubrieron a mí. De todo, lo que más me dolió fue ver la cara de decepción que puso mi mamá.”

Si Ana fuera tu hermana menor, ¿qué le aconsejarías que hiciera para recuperar la confianza de tu mamá

Cómo recobrar la confianza

¿Y qué pasa si, al igual que los jóvenes antes citados, tú también has perdido la confianza de tus padres? Puedes estar seguro de que incluso en ese caso es posible volvértela a ganar. Pero ¿cómo?

La confianza de tus padres irá creciendo a medida que te comportes con responsabilidad. Imagina que un hombre tiene una deuda con el banco. Si es puntual en sus pagos, se ganará la confianza del banco y puede que más adelante hasta le amplíen el crédito. Lo mismo pasa en el hogar. Si demuestras que eres responsable —incluso en cosas pequeñas—, tus padres seguramente confiarán más en ti en el futuro.

Ana aprendió esta verdad. “Cuando eres joven —señala—, no te das cuenta de lo importante que es ser confiable. Ahora soy más responsable y trato de no hacer nada que traicione la confianza de mis padres.” ¿Qué lección se desprende de estas palabras? Que en vez de quejarte porque tus padres desconfían de ti, es mejor que te esfuerces por ganarte la reputación de ser una persona confiable.

(Información extraída de la revista Despertar!)

4 comentarios en “La confianza de los padres

  1. El tema me hace pensar ¿Qué hay de padres tóxicos? Esos padres sobreprotectores y absorbentes. Tengo una media hermana que ya entró en la adolescencia, pero su madre no le deja siquiera tener amigos hombres porque dice que “nada bueno está buscando entre machos” (palabras textuales).

    Estoy de acuerdo con el texto, es solo que me recuerda a la situación de mi hermana y me entristece 😔

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  2. Es un tema apasionante, en casa tuvimos siempre mucha libertad. Igual que un puente fuerte lo es porque tiempo atrás se colocaron cimientos seguros, un hijo fuerte lo es porque tuvo una buena educación desde el primer día del nacimiento. La confianza se va entregando en gotas en pequeñas dosis, y va creciendo. Si un hijo llena el vaso de esa confianza, debes darle la oportunidad de volar sin miedo. No esperes que un hijo confíe en ti, si no estás dispuesto a entregarle esa misma confianza que le pides. Un abrazo.

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