El que pierde una buena pareja no sabe lo que gana

«Todos tenemos muy arraigada la necesidad de amar y ser amados. Quizás ansiemos el cariño de un cónyuge o busquemos el afecto de los padres, los hijos, los hermanos o los amigos. Puede ser que veamos a otros encontrar el amor, mientras nosotros permanecemos solos.

Desde niños escuchamos historias románticas de personas atractivas que se enamoran y viven felices para siempre. Los cantantes hablan del amor, los poetas lo exaltan. Y sin embargo, “seguramente no existe ninguna otra actividad o empresa que se inicie con tantas expectativas pero que fracase con tanta frecuencia como el amor”, afirma un investigador. Eso es verdad; a menudo son nuestras relaciones más estrechas las más turbulentas, las que en vez de alegrías nos producen penas. En varios países, un 40% de los enlaces matrimoniales termina en divorcio, y muchas parejas que no se divorcian están lejos de ser felices.

Además, en numerosos países aumenta la cantidad de familias monoparentales y disfuncionales, en las que los hijos también son víctimas. Pero son especialmente los hijos quienes necesitan la seguridad emocional de un ambiente familiar cálido y amoroso. Así pues, ¿qué pasó con el amor? ¿A quién acudir para aprender sobre esta preciosa virtud?.

Muchos sitios de Internet afirman poseer la clave para encontrar el amor. Quizás le prometan que descubrirá “fascinantes e increíbles secretos” y que recibirá consejos de “casamenteros profesionales”, “expertos en relaciones” y “doctores del corazón”, por no mencionar psicoterapeutas, psicólogos y astrólogos.

Gran parte del consejo tiene un precio, y muchas personas tienen que pagarlo dos veces: primero con dinero para recibir el consejo, y luego emocionalmente cuando la orientación resulta equivocada, lo cual suele ocurrir, y las cosas no salen como se esperaba.

De un modo u otro, los medios de comunicación influyen en la mayoría de nosotros. Cierta investigadora afirma: “A través del cine y la televisión, los libros y revistas, la radio y las grabaciones musicales, la publicidad y hasta las noticias, la cultura popular nos bombardea desde nuestra infancia con descripciones fantasiosas y estereotipos rígidos de la conducta sexual, el amor y el romance. La forma en que representan tales cosas la mayoría de los medios de comunicación crea o refuerza unas expectativas irreales que casi nadie puede descartar por completo. Y estas hacen que nos sintamos descontentos con nuestra pareja de la vida real y con nosotros mismos”.

En efecto: la literatura, el cine y las canciones rara vez presentan una imagen realista del amor. Después de todo, su objetivo principal es entretener, no educar. Y por eso los escritores se dedican a producir cantidades industriales de historias románticas que les den dinero. Lo triste es que la realidad y la ficción se confunden fácilmente, y la gente sufre muchas veces una decepción cuando su relación no encaja con la de los personajes imaginarios.»

(Datos de la revista Despertar)

Un comentario en “El que pierde una buena pareja no sabe lo que gana

  1. Como bien dice su blog *describir la tragicomedia de la vida* ¡ Y que tragicomedia! No saber que pudiera ser peor, si sufrir los embates de esta vida por ignorancia, o conocer la verdad y bregar con las contradicciones de esta vida. !como siempre muy buena publicación! ¡Saludos!

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